terça-feira, 23 de maio de 2017

«Partimos de um princípio: nada que os homens fazem é ininteligível. Dizer: “Eu não entendo”, “Eu nunca compreenderei”, “Eu não consigo entender,” é sempre uma derrota. Nós não devemos deixar nada no registo do impensável. É a vocação do pensamento, se nós queremos poder, entre outras coisas, se opor aos que declaram impensável, o pensar. Bem entendido, existem comportamentos absolutamente irracionais, criminosos, patológicos, mas tudo isso se constitui para pensamento de objectos como os outros, que não deixam o pensamento no abandono ou na incapacidade de fazer a medida. A declaração do impensável é sempre uma derrota do pensamento, e a derrota do pensamento é sempre a vitória precisamente do comportamento irracional, e criminoso.»

Alain BADIOU
 via La-bas

domingo, 21 de maio de 2017

Os intelectuais e a Venezuela

Independentemente dos erros e decisões com que não se concorda num movimento heterodoxo , não marxista , será que não houve já um golpe de Estado ?…e os E:U não estiveram no golpe ? e a Greve petrolífera ?   e a…e as ingerências do Império e dos seus capatazes-Colombia..- 
Até há quem diga que o petróleo só subirá depois da Venezuela cair.
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“La otra, la oposición, es un fantasma o una sombra que nunca se alcanza a visualizar. Ni una palabra sobre la génesis y conformación de la oposición y sus principales personajes; del golpe de Estado que protagonizaran en abril del 2002; nada sobre el paro petrolero de finales del 2002 hasta los primeros meses del 2003; ni una palabra sobre las sangrientas “guarimbas” de febrero del 2014. Nada sobre el líder e instigador del plan sedicioso de “la salida”, el señor Leopoldo López…”
Venezuela: no callar, pero para decir la verdad





En varios trabajos recientes diversos analistas y observadores de la vida política latinoamericana han reprochado a los intelectuales y militantes de izquierda su silencio ante lo que está ocurriendo en Venezuela. Ese silencio, dicen, sólo refuerza los peores rasgos del gobierno de Nicolás Maduro. Este reclamo lo hizo hace unas pocas semanas un destacado intelectual venezolano, Edgardo Lander, y más recientemente, en una producción especial de Página/12, lo reiteraron dos colegas de Argentina: Roberto Gargarella y Maristella Svampa. [1] Nadie podría estar más de acuerdo que el autor de estas notas sobre la necesidad de hablar acerca de lo que realmente está aconteciendo en Venezuela. Tras las huellas de los fundadores del materialismo histórico Gramsci decía, con toda razón, que “la verdad siempre es revolucionaria”. Y el aforismo del fundador del PCI es más importante hoy que nunca antes, cuando el virus posmoderno ha instituido a la “posverdad” ¡como un criterio de verdad!, abriendo paso a cuantas tergiversaciones y mistificaciones puedan ocurrírsele a quienes precisamente quieren ocultar tras una cortina de sofismas y falsedades lo que está sucediendo en nuestras sociedades –y muy especialmente en Venezuela- y, de ese modo, favorecer a los planes de la contrarrevolución en marcha. 
Desafortunadamente las buenas intenciones de Gargarella y Svampa de hablar sobre Venezuela y decir lo que allí está sucediendo termina con una frustración. Y esto es así porque en su nota no hablan de lo que en verdad ocurre en ese país sino que reproducen con pequeñas variantes el relato que la oposición ha construido para decir lo que ella necesita que se diga que está ocurriendo en Venezuela. Esa narrativa tramposa, que desfigura a sabiendas la realidad para promover su agenda restauradora, ha contado con la inestimable ayuda de los sempiternos agentes sociales y políticos de la reacción, que jamás se equivocan al elegir amigos y enemigos: los medios hegemónicos a nivel mundial (vulgo: “prensa libre”), perros guardianes del orden capitalista; la internacional de la derecha dirigida, con dinero de Estados Unidos, por José M. Aznar y Álvaro Uribe y toda su parafernalia de políticos y periodistas comprados y tanques de pensamiento alquilados y, por si lo anterior no bastara, apoyada también por el gobierno de Estados Unidos desde el nacimiento mismo de la Revolución Bolivariana. No sorprende por lo tanto constatar que en las tres o cuatro páginas escritas por nuestros autores se acumulen numerosos errores de apreciación así como llamativas ausencias. Comencemos por estas. 
Ausencias 
Primera ausencia: el gobierno de Estados Unidos. Un análisis sobre cualquier país de las Américas que no mencione ni una sola vez –no digamos analice, apenas mencione- al gobierno de Estados Unidos y al imperialismo es insanablemente erróneo. De allí jamás podría brotar un análisis correcto de la situación. Es un error tan grave e irreparable –obliterado empero por el prejuicio que informa al paradigma dominante en las ciencias sociales contemporáneas- como el que cometería un astrónomo que al analizar al sistema solar obviara cualquier mención o análisis del papel de Júpiter en la dinámica global del sistema, haciendo caso omiso del hecho que su masa equivale a casi dos veces y medio la suma del total de los demás planetas que componen el sistema. ¿Qué diríamos de nuestro astrónomo? Que pese a sus buenas intenciones no tiene nada serio para decir; es más, no puede tener nada serio para decir, porque su análisis ha soslayado lo principal. No lo único que importa pero sí lo más importante. 
A estas alturas del siglo veintiuno me dispenso de la necesidad de explicar, por archiconocido, lo que es el imperialismo y como actúa en lo que amablemente sus agentes y voceros califican como “nuestro patio trasero.” El capitalismo contemporáneo lo que ha hecho es exacerbar hasta lo indecible su carácter imperialista y no sólo en Latinoamérica. Recuerden el escarmiento sufrido por el pueblo griego cuando se “equivocó” al rechazar el brutal programa de ajuste que le proponía la Troika en Europa, “error” que fue corregido en una reunión a puertas cerradas en Bruselas; o la gigantesca multa que el banco francés Paribás tuvo que pagar por transgredir una ley del Congreso de EEUU que penalizaba a cualquier institución bancaria del mundo, estadounidense o no, que mediara en las relaciones comerciales entre Irán, Sudán y Cuba con el resto del mundo. Es decir, la ley estadounidense es la ley del mundo. O las casi mil bases militares que Estados Unidos tienen en todo el mundo, caso absolutamente único en la historia. Eso es un imperio, desde Roma hasta hoy. Y el centro hegemónico del imperio es Estados Unidos, “la nación indispensable” para mantener vivo al capitalismo en la faz de la tierra. Por supuesto, sus teóricos y estrategas prefieren obviar el término imperialista por su desagradable olor, pero la realidad del imperialismo es inocultable y por eso se esmeran en referirse a ella con nombres más amables. Los expertos del Pentágono y del Departamento de Estado, la CIA o el Consejo Nacional de Seguridad prefieren hablar de “primacía”, “superioridad” y, los más audaces, de “hegemonía” porque son conscientes que palabras como imperio o imperialismo son indigestas para el delicado estómago de la opinión pública estadounidense. El eufemismo puede jugar con las palabras e intentar enturbiar la visión de la cosa, pero esta sigue allí. No por casualidad uno de los más incisivos estrategos del imperio, Zbigniew Brzezinski, inicia su más reciente libro sobre la situación actual de Estados Unidos en el sistema internacional con una sorprendente sección dedicada a la “declinante longevidad de los imperios”, tácita asunción de que Estados Unidos lo es pues de lo contrario no se entiende la razón por la cual ese autor se enfrasca en una discusión que es marginal al objetivo de su trabajo. [2] 
De lo anterior se sigue que los imperios -aunque se autodenominen, como en el caso de Estados Unidos, “líder del mundo libre” o “primacía americana”- forjan una relación radicalmente asimétrica con los países sometidos a su jurisdicción y a los que controlan por diversos medios. El corolario de esta lógica imperial es que Washington siempre juega un papel, mayor o menor según las circunstancias y la naturaleza de los países, en los procesos políticos de los países subordinados, máxime cuando, como en el caso de Venezuela, esta nación reposa sobre la mayor reserva comprobada de petróleo del planeta y se sitúa en la Cuenca del Gran Caribe, esa que los militares norteamericanos creen que es un mar interior de Estados Unidos. Sólo si la Casa Blanca y sus agencias estuvieran pobladas por imbéciles o por individuos completamente irresponsables, desconocedores del interés nacional norteamericano, podría el gobierno norteamericano ser indiferente o mantenerse al margen de lo que ocurre en Venezuela. La historia latinoamericana en los últimos dos siglos, desde la Doctrina Monroe (1823) en adelante, ofrece cientos de ejemplos de esta constante intervención de la política exterior norteamericana hacia nuestros países. Intervención que va desde una discreta pero eficaz monitoreo político hasta el golpe militar y la invasión militar, como lo prueban los casos de Panamá y República Dominicana, entre muchos otros. Que hoy se hayan olvidado de Venezuela y no se interesen por el desenlace de su crisis es absolutamente inverosímil. No obstante, algo tan elemental como esto pasa increíblemente desapercibido en la nota de Gargarella y Svampa y por lo tanto en el drama que se desenvuelve en ese país se asume que Estados Unidos no juega papel alguno. Esto sólo bastaría para desechar ese artículo, imposibilitado de ofrecer una visión realista de las cosas. 
Pero no es la única ausencia, hay otra más. Al analizar la crisis y los antagonismos que enervan a Venezuela sólo se habla del gobierno de la Revolución Bolivariana. Es un análisis muy curioso porque se lanzan diversas conjeturas e interpretaciones sobre un conflicto institucional muy grave pero sólo aparece una de las partes del enfrentamiento. La otra, la oposición, es un fantasma o una sombra que nunca se alcanza a visualizar. Ni una palabra sobre la génesis y conformación de la oposición y sus principales personajes; del golpe de Estado que protagonizaran en abril del 2002; nada sobre el paro petrolero de finales del 2002 hasta los primeros meses del 2003; ni una palabra sobre las sangrientas “guarimbas” de febrero del 2014. Nada sobre el líder e instigador del plan sedicioso de “la salida”, el señor Leopoldo López, de quien se dice es un “prisionero político” cuando en realidad es un “político preso” por haber hecho apología de la violencia, instigado asesinatos, incendios de edificios públicos, saqueos a comercios y producido ingentes daños a las propiedades públicas y privadas. No se dice, por ejemplo, que si López hubiera hecho en Estados Unidos lo que hizo en Venezuela habría sido condenado como mínimo a prisión perpetua, y probablemente a la pena capital. La justicia venezolana, en cambio, esa que descalifican llamándola “chavista”, fue tan benigna que sólo lo condenó a 13 años y 9 meses de prisión. Nada se dice tampoco de que los líderes de esa oposición se rehúsan a dialogar o acordar nada con el gobierno. Que sus principales dirigentes viajan a Estados Unidos a persuadir al gobierno de ese país que invada al suyo propio y que derroque al presidente constitucional Nicolás Maduro. O que Julio Borges, el presidente de la ilegítima Asamblea Nacional, que se resiste a convocar a una nueva elección para reemplazar a los tres “diputruchos” que fraudulentamente fueron incorporados a ella, se reúne con el Almirante Kurt Tidd, jefe del Comando Sur, para suplicarle que invada a su país, con el derramamiento de sangre que él y sus compinches de la oposición saben que esto produciría. En suma, la nota escrita bajo los influjos maliciosos del “relato” opositor cae en el maniqueísmo político: hay un villano (Maduro) y un bueno (la oposición) de la cual ni se habla, ni se analiza su trayectoria. Pobre, muy pobre como análisis político. 
Errores 
Y por último pasaré revista a unos cuantos errores puntuales, demasiados para un texto tan breve. 
1) La democracia es un régimen en donde “podemos escucharnos mutuamente”, dicen nuestros autores. Eso debería ser así pero en Venezuela no lo es por culpa del gobierno. Pero, un momento: ¿dónde se produce ese maravilloso “escucharnos mutuamente”? ¿Se produjo entre Hillary y Trump; o entre Macron y Le Pen; o entre Rajoy y Pablo Iglesias? ¿No es esto una interpretación demasiado angelical sobre lo que realmente es la democracia como expresión de la lucha social? 
2) Se dice que la “pérdida de la mayoría electoral del chavismo generó una respuesta de no-reconocimiento y de deriva autoritaria por parte de Maduro.” Pero ¿cómo ignorar que el chavismo admitió sin chistar las dos elecciones en las que fue derrotado, sobre un total de 19? La derecha, en cambio, ni una sola vez aceptó haber perdido. Si hay alguien que jamás reconoció la superioridad electoral del chavismo fue la oposición. Luego de su victoria en las elecciones a la Asamblea Nacional de Diciembre del 2015 sus líderes arrojaron por la borda toda la institucionalidad del estado y proclamaron a voz de cuello que la misión de la AN no sería convertirse en uno de los poderes del estado sino simplemente culminar la “Operación Salida” de Maduro. Como no podía ser de otro modo, esta declaración de guerra de uno de los poderes del estado contra el ejecutivo produjo un endurecimiento del oficialismo, algo que puede constatarse en los más diversos países en los que alguna vez se constituyó un conflicto entre el Legislativo y el Poder Ejecutivo. 
3) El Ejecutivo no desconoció a la Asamblea Nacional electa en diciembre del 2015. Sólo denunció que tres diputados habían sido elegidos fraudulentamente, como fue comprobado de modo inobjetable. Ante ello, el Consejo Nacional Electoral solicitó a la AN que revocara la designación que hizo de esos diputados, pese a su origen espurio, a lo cual el presidente de la AN, Henry Allup Ramos, se negó y ratificó la integración de los impugnados. El CNE exigió que la AN convocase a nuevas elecciones para sustituir a los tres impostores, pues de lo contrario ese órgano quedaba ilegalizado por el fraudulento acceso de tres de sus miembros tal como fue establecido en un fallo del Tribunal Superior Constitucional. De no hacerlo la AN caería en desacato y sus actuaciones serían insanablemente nulas. ¿Qué hizo la AN? Desconocer no sólo el dictamen del CNE sino también del máximo órgano judicial de Venezuela. Entonces, ¿quién desconoce a quién? Les recuerdo a nuestros autores que en la Argentina se presentó una situación parecida (aunque no tan grave) cuando en los años del menemismo y en la crucial votación de la Cámara de Diputados para privatizar la compañía estatal Gas del Estado un individuo ajeno al cuerpo se sentó en una banca y levantó su mano aprobando el proyecto. Descubierto el “diputrucho” por los periodistas que cubrían esa votación su resultado fue declarado insanablemente nulo y tiempo después, con los diputados legalmente habilitados para votar se procedió a realizar una nueva votación. Siguiendo el razonamiento de Gargarella y Svampa en la Argentina debería haberse dado por buena la primera votación, lo que constituye un principio absolutamente inaceptable en este país tanto como en Venezuela. 
4) El referendo revocatorio no fue bloqueado ni postergado por decisión del gobierno sino por graves vicios procedimentales de la oposición, que inscribieron niños, difuntos, falsificaron firmas, etcétera. Hay leyes, reglamentos, disposiciones que cumplir. No es cuestión de poner cualquier nombre, una firma y ya. Además, en contra de las advertencias del gobierno, iniciaron el trámite del revocatorio cuando los plazos estaban vencidos. El gobierno en un gesto de buena voluntad solicitó al CNE que igualmente tomara en cuenta la solicitud opositora. Pero ante los vicios de forma y fondo arriba señalados la solicitud de referendo tuvo que ser desestimada. ¿De quién es la culpa? 
5) ¿Fallido autogolpe del Ejecutivo? ¡Por favor! El Ejecutivo necesitaba la autorización de la AN para sellar un convenio de cooperación entre PDVSA y una empresa extranjera para la explotación del petróleo en la Faja del Orinoco. Era y es un asunto de interés nacional, que hace al bienestar público porque los ingresos petroleros redundan en políticas sociales muy activas. Por ejemplo, el artículo que estamos criticando debería reconocer que el gobierno bolivariano entregó en poco más de cuatro años más de un millón y medio de viviendas, record absoluto en la historia latinoamericana y, probablemente, mundial. La AN, buscando paralizar al gobierno para hacerlo caer, no se reunió y cayó en la transgresión caracterizada por la Constitución Bolivariana como “omisión inconstitucional parlamentaria”. Aquella prescribe que, en casos como ese, la Sala Constitucional del Tribunal Supremo de Justicia, puede, tal como lo establece la Constitución de 1999, asumir algunas de las atribuciones de la AN y autorizar o convalidar algunas acciones del Ejecutivo. ¿Que el TSJ se excedió en apropiarse de las atribuciones de la AN? Seguro. Pero informado de este hecho por la Fiscal General el “dictador” Maduro exhortó al TSC que acotara las atribuciones transitoriamente tomadas de la AN, y las cosas volvieron a la normalidad. [3] 
Claro que sí hubo un golpe de Estado fallido, y fue cuando la AN declaró en enero de este año que el presidente Maduro había hecho abandono de su cargo y que debía llamarse de inmediato a elecciones presidenciales. Esto en cualquier país se llama “sedición”: tentativa de quebrar el orden institucional vigente y sus autoridades al margen de la ley, y nuestros autores lo saben. Imagínense el escándalo que se produciría si en Estados Unidos, o mismo en la Argentina, el Congreso emitiera una ley de ese tipo. Aparentemente, para Gargarella y Svampa esta fallida tentativa golpista es una minucia El relato de la oposición, que hacen suyo nuestros autores, dice que el golpista es Maduro y punto. 
6) ¿”Represión institucional cada vez mayor”? Algo raro debe estar sucediendo en Venezuela para que la gran mayoría de las víctimas sean, como en febrero del 2014, personas ajenas al conflicto (como esa señora a la cual los mientras de la “oposición democrática” mataron arrojándole desde un edificio de altura una botella de plástico con agua congelada en su interior), chavistas o personal policial. Si algo se le puede reprochar al gobierno de Maduro ha sido su excesiva contemplación en la aplicación de toda la fuerza represiva del estado a quienes toman las calles por la fuerza para incendiar hospitales de niños, saquear comercios y apalear a personas que no se solidarizan con sus actos violentos. El mapa de los incidentes violentos y las guarimbas demuestra inequívocamente que estas se producen, en la casi totalidad de los casos, en los 19 municipios controlados por la oposición, y que los revoltosos cuentan con la protección de las autoridades municipales y sus policías. Es más, el 60 por ciento de las víctimas de la violencia son gentes que no participaban en las manifestaciones, y otra proporción la aportan los muertos de las fuerzas de seguridad bolivarianas. Ante esto, ¿qué proponen Gargarella y Svampa? ¿Que el gobierno se quede de brazos cruzados mientras bandas armadas destruyen el país, matan a inocentes y cometen toda clase de desmanes? ¡Por favor, donde vieron una cosa así! ¿Qué fue lo que tantos gobiernos federales o estaduales hicieron en su tan admirado Estados Unidos ante manifestaciones mucho menos violentas de los afroamericanos en la época de la lucha por los derechos civiles o durante las grandes manifestaciones en contra de la guerra de Vietnam? Recuerden la brutalidad represiva de la policía y la Guardia Nacional de Estados Unidos en esa época, y compárenla con la de los policías sin armas de fuego que velan por la tranquilidad y el orden en Venezuela con gases lacrimógenos y cañones de agua. ¿Es posible que ignoren algo tan elemental? Por otra parte, ¿quiénes trajeron a los paramilitares colombianos a Venezuela? ¿Los chavistas o sus opositores, aliados a Álvaro Uribe? Sería conveniente que exploraran este asunto. 
7) ¿Desabastecimiento? Sí, claro, pero desabastecimiento programado porque Venezuela subsidia alimentos y medicamentos, cosa que no hacen sus vecinos. Entonces redes mafiosas se dedican a contrabandear lo que se produce en Venezuela, que es mucho, pero que es contrabandeado a países vecinos, sobre todo Colombia, con la abierta complicidad de Bogotá. El problema principal de Venezuela no es que no se produce; ha venido produciendo cada vez más, aunque un pequeño número de artículos esenciales (harina pan, café, azúcar, etcétera) es producido por grandes oligopolios que regulan la oferta en función del cronograma electoral y de los altibajos de las luchas opositoras para crear malestar en la población tal como se hiciera en el Chile de Allende. [4] Además, buena parte de lo que se produce es exportado ilegalmente, vía contrabando, fuera del país, casi siempre a Colombia. El medicamento que en Venezuela cuesta un dólar se vende a cinco en Colombia; el litro de nafta que vale un centavo de dólar en Venezuela se vende a un dólar y monedas en Colombia, con la complacencia del gobierno colombiano que debería ayudar a combatir este flagelo, cosa que por supuesto no hace porque precisamente sus siete bases militares entregadas a fuerzas armadas de Estados Unidos están allí para acelerar el derrumbe de la Revolución Bolivariana. Y la “guerra económica” es uno de sus instrumentos. 
8) ¿Corrupción? Sí, pero allí hay funcionarios gubernamentales y también miembros de la oposición. ¿Qué es esto de hablar de los corruptos sin hablar de los corruptores? Es un reflejo del viejo pensamiento liberal que sostiene que el Estado, todo Estado, es la esfera de la corrupción mientras que el mercado es el ámbito de la virtud, el sacrificio y la innovación. Que alguien pueda creer en este cuentito a esta altura de la historia no deja de ser una asombrosa comprobación. Salvo, claro está, que en tiempos tan “interesantes” (Eric Hobsbawm) como estos se haya producido una fenomenal mutación sociogenética en virtud de la cual hay corruptos sin que haya corruptores; los primeros están en el estado, los segundos en la sociedad civil. Obviamente, en la nota que estamos analizando solo se habla de los primeros. Los otros son ángeles. 
9) ¿”Un régimen crecientemente deslegitimado y autoritario”? Indudablemente que un caos provocado por una “guerra económica” impiadosa, una ofensiva diplomática brutal (con un personaje de los bajos fondos como Luis Almagro llevando la batuta de esta pandilla golpista desde la OEA), un ataque sistemático de los grandes medios, la condena de desprestigiados y fracasados ex presidentes latinoamericanos, que sumieron a sus países en la pobreza, la dependencia y el desamparo, y la omnipresente presión de Washington (recordar la Orden Ejecutiva de Barack Obama) no puede sino erosionar la legitimidad de un gobierno, de cualquier gobierno. Pero aún así lo oposición teme la potencia electoral del chavismo. 
En lo que hace a su autoritarismo ¿cómo negar que la oposición a esta peculiar “dictadura” de Maduro hace y deshace a voluntad? Controla a su antojo los grandes medios de comunicación y difunde cuantas mentiras se les viene en gana las 24 horas del día y aplica el “terrorismo mediático” sin escrúpulo alguno; abandonan sus responsabilidades institucionales y paralizan a la Asamblea Nacional sin que esta sea disuelta por el Ejecutivo o revocados los mandatos de los asambleístas; sus dirigentes salen del país para invitar a líderes de EEUU que el imperio invada Venezuela y derroque a su legítimo gobierno o para hablar pestes del gobierno bolivariano ante terceros países; sus jefes hacen campaña apoyando a cuanto candidato presidencial de derecha extrema compita por un cargo presidencial en América Latina, y así sucesivamente. Pese a esto no sufren molestia alguna. ¿Hay presos? Seguro: pero no por manifestarse en las calles, hablar, opinar, difamar, conspirar contra la patria sino por instigar a la violencia y ejecutar toda suerte de actos vandálicos. ¿Qué clase de autoritarismo es este? Dado que muchos se regodean hablando de la “dictadura” de Maduro sólo les pido que me digan que opositor pudo hacer todo esto bajo los gobiernos de Videla, Pinochet, Garrastazú Medici, Stroessner, Somoza y compañía. 
10) Se critica “el apoyo incondicional de la izquierda al chavismo”. Pero qué pretenden, ¿que apoyemos a la ofensiva destituyente dictada por Estados Unidos y ejecutada por sus peones locales? Entre el imperialismo y un gobierno, por deficitario e imperfecto que sea, ¿se nos pide que optemos por el Comando Sur, por la señora Liliana Ayalde (artífice de los golpes “blandos” en Paraguay y Brasil y ahora número dos del Comando Sur), por la impresentable dirigencia opositora de Venezuela? ¿Eso se nos pide? La respuesta es: ¡jamás cometeríamos tan imperdonable error! Quienes por sus prejuicios y su empecinamiento en despotricar contra la Revolución Bolivariana –cuyos aciertos superan ampliamente sus errores- terminen apoyando la estrategia insurreccional violenta del imperio y sus agentes locales descenderán con deshonor a los anales de la historia, cubiertos de lodo y sangre. Y no habrá sofismas ni alambicados argumentos pseudoteóricos capaces de rescatarlos de tan innoble lugar. 
11) “Nadie debe morir por pensar distinto”, se nos dice. Correcto. Pero los que están muriendo por pensar distinto son los chavistas o simples venezolanas o venezolanos que no participaban en ninguna manifestación. De hecho, los que mataron a 43 personas en Febrero del 2014 y a otros tantos en la actual ofensiva ha sido, principalmente, la oposición sediciosa. Los que pueden morir por pensar distinto son los chavistas, no los artífices de la contrarrevolución. 
13) Se dice, al concluir el artículo de Gargarella y Svampa, que hay que entender “que enfrente no están los enemigos sino los que no piensan como nosotros, pero que en lo que importa son iguales a nosotros: seres humanos dignos, que piensan y sienten y sufren y se emocionan, y que merecen, como nosotros, igual consideración y respeto.” Este pseudo humanismo por más que entibie nuestros corazones pensando en la fraternidad universal es, cuando se lo baja a la coyuntura actual de Venezuela, un razonamiento que no tiene el menor asidero empírico. Y no sólo en este país. Los que amputaron las manos de Víctor Jara y luego lo asesinaron a sangre fría en Chile, ¿era gente como nosotros? ¿Los militares argentinos que violaban a mujeres embarazadas, las torturaban introduciéndoles botellas de vidrio roto en sus vaginas, les robaban sus niños y luego las tiraban desde un avión al mar, ¿eran como nosotros? Los escuadrones de la muerte que asolaron tantos países de la región ¿eran gentes como nosotros? Y los que en la Venezuela de hoy reclutan paramilitares o lúmpenes para incendiar hospitales, tender “guayas” para decapitar motoqueros desprevenidos, arrojar bombas molotov contra policías que no portan armas de fuego, destruir todo lo que encuentran a su paso y moler a golpes a vecinos que quieran atravesar la guarimba para ir a trabajar o comprar alimentos, esos, ¿son iguales a nosotros? Tremendo error. ¿Cómo se defiende una sociedad de tan arteros ataques? ¿Rezando siete Ave Marías o descargando sobre ellos –los violentos, no los sectores pacíficos y minoritarios de la oposición- toda la fuerza represiva del Estado? 
Termino diciendo que aquel razonamiento, aquella bella exhortación a la fraternidad universal y al humanismo -que evoca figuras entrañables como Erasmo de Rotterdam, Tomás Moro e Inmanuel Kant- termina siendo mala filosofía, peor teología y pésima sociología cuando esos principios éticos son trasladados sin mediaciones al barro y la sangre de la Venezuela actual, Es imposible entender a los sujetos de la contrarrevolución y sus agentes con esas bellas categorías. Estoy absolutamente seguro que Gargarella y Svampa, al igual que el autor de estas líneas, jamás haríamos algo como los horrores descriptos más arriba. O como lo que hacen Julio Borges, presidente de la Asamblea Nacional, Lilian Tintori, Henry Allup Ramos o María Corina Machado, gentes que se arrastran para lograr que el Comando Sur invada a Venezuela so pretexto de la “crisis humanitaria” que ellos en buena medida han creado. Todas estas son gentes de una incurable perversidad y no son iguales a nosotros. Ni son iguales al pueblo chavista que ha sobrevivido con abnegación y heroísmo a tantas malevosías. Ni tampoco son iguales a la enorme mayoría de la dirigencia chavista, que trata de gobernar un país que la oposición ha tratado de convertir en ingobernable con el infame propósito de reconquistar el poder y usufructuarlo a favor de los intereses que por siglos sojuzgaron a Venezuela. ¿Hablar de Venezuela? Sí, por supuesto, pero diciendo la verdad. 
Notas: 
[1] El dossier está disponible en http://bit.ly/2rEgelw e incluye también dos breves notas de Modesto Guerrero y el autor de este trabajo. 
[2] Cf. Zbigniew Brzezinski, Strategic VisionAmerica and the Crisis of Global Power (New York: Basic Books, 2012). 
[3] Recuérdese que el Tribunal Supremo de Justicia dictaminó que en Abril del 2002 no hubo un “golpe de estado” contra Chávez sino que se produjo un milagroso “vacío de poder”. La “dictadura chavista” no objetó esa escandalosa sentencia del TSJ ni tampoco disolvió el organismo. 
[4] Sobre este tema de la “guerra económica” los datos duros que aporta Pascualina Cursio en su magnífico libro son demoledores del argumento opositor. Ver su La mano visible del mercado. Guerra económica en Venezuela (Caracas: MinCI, 2017) Rebelion

Este artigo encontra-se em: FOICEBOOK http://bit.ly/2r5gQDG

terça-feira, 16 de maio de 2017

Começou a segunda vaga do ciberataque. O vírus mudou de comportamento

A multinacional de serviços tecnológicos Claranet alertou hoje para a possibilidade de novos ciberataques e aconselhou os utilizadores a terem os sistemas atualizados, não abrir anexos desconhecidos e desligar da energia todo o equipamento suspeito de estar infetado.

Numa informação enviada à agência Lusa, a Claranet sublinha que desde a descoberta do ciberataque, na passada sexta-feira, "têm surgido diversas variantes, com algumas características e comportamentos modificados, o que tem tornado mais complexa a contenção do ‘surto’".
Como recomendações, a Claranet aconselha os utilizadores a "não abrir anexos recebidos de forma inesperada sem confirmação (mesmo que de fontes aparentemente conhecidas), prestar atenção a comportamentos anómalos que sejam detetados nos equipamentos e desligar da rede e energia, remetendo para análise, todo e qualquer equipamento suspeito de infeção".
Este ciberataque já afetou 150 países e 200 mil sistemas informáticos.
A Claranet reforça ainda que "a aplicação das correções de sistema apenas protegem contra a propagação por rede do malware, não impedindo a infeção pelo mesmo no caso de abertura/descarregamento de anexos/ficheiros maliciosos".
A Europol já reconheceu que o ciberataque lançado na sexta-feira contra vários países e organizações foi de "um nível sem precedentes" e vai exigir "uma investigação internacional complexa para identificar os culpados".
O ataque informático de grandes dimensões à escala internacional atingiu principalmente empresas de telecomunicações e energia mas também a banca.
Em Portugal, a empresa de energia EDP cortou os acessos à Internet da sua rede para prevenir eventuais ataques informáticos e garantiu que não foi registado qualquer problema, enquanto a Portugal Telecom alertou os seus clientes para o vírus perigoso (‘malware’) a circular na Internet, pedindo aos utilizadores que tenham cautela na navegação na rede e na abertura de anexos no correio eletrónico.
A Polícia Judiciária está a acompanhar e a tentar perceber o alcance do ciberataque que tem como alvo empresas, segundo o diretor da Unidade Nacional de Combate ao Cibercrime da PJ.
LUSA

domingo, 14 de maio de 2017

O milagre do burro

O Milagre Eucarístico de Turim (ano 1453)

Placa com a narração do milagre onde esse aconteceu, basílica do Corpus Domini, Turim
Placa com a narração do milagre onde esse aconteceu, basílica do Corpus Domini, Turim
Na Basílica de Corpus Christi de Turim encontra-se uma grade de ferro que protege o lugar onde ocorreu o primeiro milagre eucarístico daquela cidade, em 1453.

No chão, atrás da grade, está escrito como ocorreu o milagre:

“Eis o lugar onde caiu prostrado o jumento que transportava o Corpo Divino. O lugar onde a Sagrada Hóstia, saindo de uma bolsa, elevou-se sozinha, descendo com clemência nas mãos dos cidadãos de Turim. Eis o lugar santificado pelo Milagre. Recordando-o e rezando ajoelhado, presta-lhe veneração com santo temor”. (6 de junho de 1453)

sábado, 13 de maio de 2017

Ainda dos milagres

Alguns tópicos:

1. A remissão pelo sangue- prática ancestral, provavelmente no paleolítico. Relação directa com a guerra. Relação com o parentesco (consanguinidade). Sacrifícios reais de animais- sacrifícios de seres humanos, para apaziguar os deuses, as forças naturais (os animais totémicos); para unir o grupo. Comer da carne do herói vencido, beber o sangue. Dar a vida pelos outros, isto é, pela crença altruísta: supremo sacrifício, suprema dádiva. Segredo da força do cristianismo, mas não do judaísmo, do islamismo, do budismo. Porquê nuns e não nos outros?
2. A virgindade- relação directa com o patriarcado. Necessidade de conhecer os filhos para efeitos das heranças e partilhas. Repressão da sexualidade feminina. Proibição da promiscuidade e do adultério (punível este pela morte). Associar a virgindade à pureza e à bondade (virtudes femininas), acrescentar o atributo de mãe, e o efeito fica reforçado, atrai o público feminino, o instinto maternal. O culto é antiquíssimo. O progresso dos costumes não o debilitou. Adoração da Mulher-Deusa: manifestação "rebelde" das mulheres contra o patriarcado, ou simples face da mesma moeda? A Mulher-Deusa raramente é deusa da guerra; quase sempre deusa da paz (para contrabalançar a natureza guerreira. severa, do Deus-Pai?).
3. Constatar a diferença completa entre a narrativa do Antigo (ou Velho) Testamento e a do Novo. No primeiro o judaísmo apoia o seu nacionalismo ou cimento de unidade e da diferença (superioridade). No segundo o cristianismo apoia os seus fundamentos religiosos-éticos, o que lhe permitiu ser mais abstracto e, por isso, mais universal (sem que o seja de facto). Começou por ser força unificadora, identitária e protestária dos pobres, escravos, excluídos da riqueza e do poder do império romano mas nele incluídos (os "bárbaros" possuíam as suas próprias religiões). Veio a suceder depois ao império ( a conservá-lo a Oriente). 
4. Não são essas origens que explicam a sua força atractiva nos pobres; é também o seu fausto, os adornos da representação do Poder. Sobrevivência clara das monarquias divinas que remonta aos inícios das civilizações (dos faraós até aos Maias).

O MILAGRE

Não fui a Fátima mas vi o papa. Por dois minutos se tanto. Para meditar sobre o fenómeno das multidões. Sobre as religiões julgo ter já lido o bastante, nunca demais. Sempre me surpreendem. Respeito quem crê em milagres e outras superstições. Vêm do fundo dos tempos e são resistentes a todas as provas. Nada demove alguém que foi possuído pela fé, essa mistura de medo, esperança e obediência. Não tenho respeito algum por aqueles que a incutem por artes e manhas, e com isso dominam e se governam. Vejo nas religiões características profundamente locais, geográficas, históricas, culturais. Por mais adaptáveis e flexíveis que o sejam não se implantam da mesma maneira em todas as áreas geográficas do planeta. Vejo em cada uma heranças de tempos já completamente ultrapassados: dos império romano e dos barões, numa, do nacionalismo de povo eleito noutra...E resistem. Resistem apesar das guerras fratricidas, das heresias e cisões que pareciam devastadoras, apesar da Modernidade e do Iluminismo, do prestígio do pensamento racional e científico, das tecnologias que impelem os progressos e os negócios deste mundo. Resistem a todos os ventos da história. Porque elas são também parte desses ventos, para o bem e para o mal. 
O medo do sofrimento e da morte é mais forte que a lógica matemática. 
Os instrumentos de dominação são segregados pelos modos de produzir o viver concreto. Pelo lugar que se ocupa e pelo papel social que se desempenha. Da dominação ou da obediência.
As tecnologias não emancipam. Pelo contrário. Por isso vi o papa nas televisões. E compreendo porque a fé daquelas multidões contagiam.

quinta-feira, 11 de maio de 2017

O milagre de Fátima



A verdade sobre o milagre de Fátima

Transcrevo este texto com a primeira intenção de o registar no ciberespaço como documento histórico, na certeza de que não será fácil aos investigadores ter outros acessos ao mesmo.
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Trata-se dum testemunho de Artur de Oliveira Santos, Administrador do Concelho de Ourém à época das aparições e, nessa condição, protagonista da história de Fátima. Nele o autor manifesta sentir-se injustiçado e ferido na sua honra pela personagem que a partir do seu nome foi criada para fantasiar a história de Fátima.
Depois do Relatório que dirigiu ao Governo Civil de Santarém em 1924, Artur de Oliveira Santos teve um percurso que passou pela prisão, pelo exílio em Espanha, durante a Guerra Civil, e só depois, quando regressado a Portugal, terá sentido mais intensamente a história que se estava a construir e que o apontava como o ator que tinha o papel de “mau da fita”.
Terá sido esse facto que o levou a redigir este texto que veio parar à minhas mãos pela mão de pessoa amiga, amiga de Artur de Oliveira Santos, que com ele privou e com a família. Porventura, como forma de reconhecimento à abordagem que aqui tem sido feita a propósito da questão de Fátima, entregou-me fotocópia dum texto dactilografado pelo autor que, segundo pensa, terá sido publicado no jornal “A República” de 20/07/1951, na forma que aqui se deixa ou eventualmente noutra, fruto de correções posteriores que o ofendido tenha entendido, por bem, fazer.
A VERDADE SOBRE O MILAGRE DE FÁTIMA
Há um facto, que tanto e tão injustamente tem sido tratado, para pretenderem ferir a honra de um homem cujo defeito, para determinadas pessoas, é o de não servir nem prestar-se a ser instrumento das mais asquerosas mentiras, e que vem agora à superfície. A Deus o que é de Deus, a César o que é de César.
Em 13 de Agosto de 1917 fui a Aljustrel, um lugar a poucos quilómetros da freguesia de Fátima, com o objectivo de acabar com uma especulação que em volta do chamado milagre de Fátima se estava realizando. Ao tempo a Igreja não tinha intervenção no assunto. Acompanhado do Oficial da Administração do Concelho, Cândido Jorge Alho e de João Lopes, condutor de uma charrete puxada por um cavalo, seguimos para a referida povoação, onde habitavam o Francisco e a Jacinta, além de Lúcia dos Santos. Ali se encontravam seminaristas e padres, e um destes, que disse chamar-se João, do Concelho de Porto de Mós, interrogou a meu pedido as criancinhas.
A Lúcia dizia ter-lhe aparecido a Santa na Cova de Iria, o Francisco e a Jacinta limitaram-se a dizer que a Lúcia é que sabia, eles não tinham visto nada, O pai de Lúcia, o Abóbora por alcunha, dizia que a filha era uma intrujona. Os pais do Francisco e da Jacinta conservavam-se em dúvida. Consegui que os pais das crianças e o padre João, sem ameaças de nenhuma espécie, antes tratados com toda a benovolência, me acompanhassem a Fátima, a casa do Prior da Freguesia, para ali serem interrogados pelo mesmo, Padre Manuel Marques Ferreira.
Nada tinha combinado com o prior antecipadamente, nem tão pouco ele combinou nada comigo, durante a minha permanência e a das crianças, na residência paroquial.
O pároco, que não acreditava no que Lúcia dizia, interrogou as três crianças a meu pedido e nada adiantaram do que já tinham dito ao padre que dizia chamar-se João.
A minha intenção era trazer as crianças por meios suasórios para minha casa, como na madrugada de 13 (treze) de Outubro eu tinha dito ao Tenente, comandante da força da G.N.R., e nunca por meios violentos. E assim sucedeu, como é do conhecimento imparcial e honrada da população.
Vieram as crianças para minha casa, onde foram recebidas e tratadas como se fossem da minha família, durante dois dias que lá estiveram. Assistiram a uma procissão, que se realizou no dia 13, a qual foi por mim autorizada, à sombra do Artigo 57º., da Lei da Separação, como foram autorizadas todas as outras em todo o concelho, durante o tempo em que exerci o cargo do administrador do concelho, sem que houvesse a mais pequena nota discordante.
Brincaram as crianças de Fátima com os meus filhos e outros rapazes durante os dois dias, tendo sido visitadas por bastantes pessoas, algumas delas de categoria social, como o comandante da força, Dr. António Rodrigues de Oliveira. No largo da Louça haviam aparecido dezenas de pessoas que lhe queriam falar, o que recusei por serem muitas, com excepção de uma mulher que encontrei no Largo e que me pediu por todos os santos e santas, para só as deixar ver. Tive de transigir. Na noite do dia 13, estiveram às janelas da moradia do falecido Augusto Monteiro Batalha e da sua esposa, Srª.D. Virginia Nicolau, felizmente ainda hoje viva.
O que é falso, falsíssimo, é eu ter ameaçado ou intimidado as crianças ou terem estado presas, incomunicáveis ou sofrerem a mais pequena pressão ou violência, como pode ser testemunhado pela própria família e por toda a população séria e honrada, de todos os credos políticos e religiosos da minha terra.
O pai de Jacinta e Francisco, esteve na Administração do Concelho, ali chamado para levar os filhos, o que não fez, limitando-se a dar-lhes uma reprimenda. Compareceu também o pai de Lúcia, António dos Santos, por alcunha o Abóbora, com a filha Lúcia dos Santos.
Interroguei-a sobre a Santa e continuou a afirmar tê-la visto numa azinheira. Caía porém em contradições e, tendo ouvido a opinião de dois médicos sobre a estranha afirmação, que se pronunciaram ser ela uma doente, perguntei ao Abóbora o que dizia ele a respeito da filha. Resposta teatral: – O Senhor Administrador, não acredite nela porque é uma grande intrujona!
Retiraram no mesmo dia à tarde para suas casas e só no dia 13, se passou o que atraz me refiro, indo eu na mesma charrette com o João Lopes e o Oficial da Administração, Cândido Jorge Alho.
Deixei as crianças em casa do Prior da Freguesia, Rev. Manuel Marques Ferreira, no dia 14 de Agosto à saída da missa. No largo da Igreja foram as crianças abordadas por inúmeras pessoas, que lhes perguntavam o que lhes tinha acontecido. Havia uma certa hostilidade contra a Autoridade Administrativa e também contra o Pároco da freguesia a quem o povo acusava de ser conivente na ida das crianças para Ourém, mas tudo se desanuviou, afirmando eu na varanda da casa de residência do Prior, ao povo, que o Prior de nada sabia, ao mesmo tempo que as crianças abordadas por inúmeras pessoas, diziam que tinham sido bem tratadas. Mandei seguir o cocheiro com a charrette e o Oficial da Administração para Ourém e fiquei em Fátima, donde à tarde regressei num carro dum amigo particular.
O resto são calúnias, infâmias, ditas por aqueles que, propositadamente para encobrirem as suas mazelas, se lembram das espalhar, para fins de predomínio e de exploração, que brandam aos Céus!
Respeitei sempre e respeito as ideias dos meus adversários, para que respeitem também os meus ideais.
Tenho a subida honra de contar amigos em todos os campos, como também tenho inimigos implacáveis, uns que conheço bem, outros que se acobertam no anonimato indigno. O que é extraordinário é que – apesar de tantas acusações que me são feitas, até agora o meu certificado de registo criminal apareça limpo – e isso não acontece a certas pessoas que pretendem atacar-me.
Em Espanha, durante o tempo do meu exílio voluntário, defendi sempre, como soube, o nome de Portugal, e mesmo honrá-lo, nunca tomando parte em manifestações contrárias ao nosso brio nacional. Tenho as mãos limpas de sangue ou de roubos, como eu disse ao cônsul de Portugal, Sr. Xara Brazil, que teve a confirmação da minhas afirmações, e também o prazer de avaliar que nenhuma acusação da polícia me era desfavorável.
Por isso pude vir livremente para Portugal. Senão, não tinham agora os meus acusadores o trabalho e a desfaçatez de me atacarem com tal fúria e de maneira tão caluniosa.
Estive a trabalhar nos hospitais, no período da guerra, como vigilante e encarregado de dispensas e armazém. No hospital de S.João de Deus, em Madrid, consegui guardar quadros de valor artístico, histórico e religioso, de uma turbamulta que tudo destruía. Isto pode ser confirmado pelos médicos, enfermeiras, e até pelas próprias freiras.
Quanto ao procedimento e à maneira como cumpri os meus deveres, indico as seguintes testemunhas: Padre Rafael Fernandes, cura de Chamartin; tenente coronel D. Luis Muñoz Balcasar; D. Alejandro Canis, ilustre professor; Srª D. Luisa Maria Lopes Ochôa, chefe de pessoal do hospital, filha do general Lopes Ovhôa; dr Carvajal, chefe da Direcção Geral de Seguridad, e mais de trinta ou quarenta falangistas, cujos nomes posso indicar.
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Templo dórico, Viagem à Sicília, Agosto 2009

Templo grego clássico da Concórdia

Templo grego clássico da Concórdia
Viagem à Sicília

Teatro greco-romano

Teatro greco-romano
Viagem à Sicília

Pupis

Pupis
Viagem à Sicília Agosto 2009

Viagem à Polónia

Viagem à Polónia
Auschwitz: nele pereceram 4 milhôes de judeus. Depois dos nazis os genocídios continuaram por outras formas.

Viagem à Polónia

Viagem à Polónia
Auschwitz, Campo de extermínio. Memória do Mal Absoluto.

Forum Romano

Forum Romano
Viagem a Roma, 2009

Roma - Castelo de S. Ângelo

Roma - Castelo de S. Ângelo
Viagem a Roma,2009

Roma-Vaticano

Roma-Vaticano

Roma-Fonte Trévis

Roma-Fonte Trévis
Viagem a Roma,2009

Coliseu de Roma

Coliseu de Roma
Viagem a Roma, Maio 2009

Vaticano-Igreja de S.Pedro

Vaticano-Igreja de S.Pedro

Grécia

Grécia
Acrópole

Grécia

Grécia
Acrópole

Viagem à Grécia

Viagem à Grécia

NOSTALGIA

NOSTALGIA

CLAUSTROFOBIA

CLAUSTROFOBIA